
Sueños de Piedra | Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Marabilia -1/2 | Nocturna ediciones | 573 páginas
★★★★★
«Érase una vez un reino muy, muy lejano donde un príncipe premió a un mago por ayudar a rescatar a una joven en apuros." Encantador. Lástima que nada de esto sea verdad. En realidad, el príncipe sueña con gloria y venganza; el mago, con que sus hechizos no sean siempre un desastre y la joven en apuros, con huir de un pasado que la atormenta... y del recuerdo del hombre al que ha matado. Érase una vez...»
No suelo leer fantasía en ninguno de sus derivados: sea juvenil o adulta, este es un género con el que nunca he podido llegar a congeniar. A veces suelo darle una oportunidad a algunos de los libros más resaltantes con la esperanza de encontrar algo que me guste, y usualmente no es así.
A pesar de todo esto, inspirada por las tan buenas críticas que tiene esta novela, decidí lanzarme de lleno a por su lectura y ver qué tal me iba con él.
Me encantó el contexto que se le dio a la historia; las dos autoras reflejaron de manera muy verídica todo el machismo que se sufría en aquella época y le otorgaron una protagonista que tenía ideas completamente modernas.
He leído novelas en las que, por estar ambientadas en la época medieval, usan el machismo como algo justificable (por la época, valga la redundancia), pero es algo que no se ve en este libro.
Si, tenemos el trasfondo medieval, con todas sus características, pero también tenemos a una protagonista que marca la diferencia y demuestra lo fuertes que podemos ser las mujeres.
No tengo ni la más mínima idea acerca de como las dos autoras se distribuyeron el libro, pero algo que debo resaltar es la manera tan eficaz que tienen de fusionar ambas plumas y hacer de ellas una sola voz para cada personaje.
El libro cuenta con dos puntos de vista, el de Arthmael y Lynne, que estuvieron muy bien definidos en lo referido a personalidad y voz. No tenía necesidad de leer el título del capítulo para saber cual de los dos personajes estaba narrando, ya que cada uno tenía características propias.
El romance que se desarrolla a lo largo de sus páginas me dejó completamente cautivada. Es perfecto, en todos los sentidos.
Ambos personajes se adoran, pero esto no impide de que ellos persigan sus ideales y sueños. Arthmael y Lynne tienen metas, como cualquier otra persona, y saben que el amor que sienten el uno por el otro no forzará a la renuncia de aquellas.
No es dependiente ni nada menos; es una de las relaciones más sanas, verdaderas y hermosas que he leído.
Los personajes, como ya mencioné anteriormente, están muy bien definidos y caracterizados. Cada uno de ellos tiene una historia de trasfondo que te deja a entender el porque de las decisiones que toman y, de cierta manera, justificarlas.
Tanto el arrogante Arthmael como la insegura y dañada Lynne sufren un cambio muy drástico hacia el final del libro, y fue una evolución que, como lectora, pude apreciar a lo largo de la novela.
Para terminar, tan sólo me queda repetirme y volverles a decir lo mucho que me ha gustado este libro.
Tanto su trama y todo lo que conforma a este mundo creado por Iria y Serene me dejó cautivada como ninguna otra novela lo había hecho en meses.
Además, me parece que es una muy buena introducción a este género, en especial para aquellos abnegados que, al igual que yo, no se les da por leer fantasía muy seguido.